Raza
Mestizo
Hace unos días nos llegó el caso de un abuelete que había entrado en la perrera. En las instalaciones de la misma, se ubican perros de toda la provincia de Córdoba, por lo que su procedencia y pasado no se podían saber.
Nada más ver su imagen, sabíamos que no venía de un paraíso. Su ojos delataban miedo e indefensión y una cadena de eslabones en el cuello, auguraban que no había tenido una vida fácil.
Al preguntar por él, nos contaron que se mostraba agresivo y que no se dejaba ni tocar.
Con todo esto, sabíamos que en la perrera acabaría sus días: un animal mayor, mestizo y de carácter complicado, tenía todas las papeletas para jamás salir de allí.
Si el caso era complejo, se nos dificultó más: este pobre había entrado a la perrera con otro compañero…
Una persona (que mantendremos en el anonimato) nos contó la historia de ambos animales de primera mano. Resulta que provenían de una situación de maltrato continuado. Durante mucho tiempo, se había intentado sacar a los animales de donde vivían, ya que sus propietarios no solo no les proporcionaban lo básico, sino que además los agredían.
Tras varios intentos fallidos a lo largo del tiempo, por fin consiguieron sacar a los perros del lugar con la ayuda de la Policía.
Esta misma persona, nos contó que fue difícil el decomiso, ya que uno de ellos no se dejaba ni tocar, por la situación traumática de la que derivaba.
Tras esta historia, involucrados dos animales en un contexto de maltrato, era imposible dejar en la perrera a uno de ellos, o elegir entre ambos.
Por consiguiente, ayer fuimos a por ellos.
Sacamos a esta pareja de la perrera y les bautizamos con nuevos nombres: NABIL y KAI.
Nos encontramos con dos animales que poco o nada han conocido un buen gesto humano. A pesar de estar desubicados, desde el minuto uno vimos la reacción de apaciguamiento y calma. Ambos se dejaron manipular y el abuelete no mostró ningún gesto de agresividad, su mirada solo delataba agradecimiento.
Ahora ya están a nuestro cargo. En este momento toca hacer todo lo posible por ellos. Necesitaran revisiones y esterilizaciones. Nosotros necesitamos hacer frente a esos gastos veterinarios más los pagos de la residencia canina donde los tenemos. Es un sobreesfuerzo el que hemos hecho, porque solo contábamos con poder ayudar a uno.
KAI es un pequeño mestizo de 8-9 años. En cuanto su timidez desaparezca y empiece a confiar, la ternura que oculta su diminuto cuerpo, aflorará.
NABIL es un cruce de bodeguero de 3 años. Es paciente y dulce. Agradecido a la primera muestra de cariño.
Se entregan en adopción con: seguimientos, contrato, pasaporte europeo, microchip, vacunas, analíticas, desparasitaciones, esterilización y revisión veterinaria. Están en Córdoba pero podrán viajar a cualquier punto de España. Todo esto será a coste cero para el adoptante, nuestra Asociación asume tantos los gastos veterinarios como el traslado del animal.
Queremos dar las GRACIAS a la persona que nos puso en situación y nos informó sobre estos animales. Sin su colaboración, hubiéramos dejado atrás a uno de ellos.

Nabil